Leander Pérez.
1. La oposición moderada (la ex mesita) lleva tiempo negociando con el gobierno y eso le ha abierto espacios institucionales que aprovechan. Van a las elecciones en la Alianza Democrática con partidos intervenidos o creados por el gobierno.
2. Guaidó y lo que queda del G4 intentan hacer control de daños ante la desbandada opositora, que frente al fracaso de la presidencia interina, buscan acudir a elecciones para ver que espacio logran recuperar. Carpiles y Stalin apoyan.
3. María Corina Machado se aísla aún más. Ya en los EE.UU. no manda Trump y su capacidad de presionar por la derecha a Guaidó se ve disminuida. Biden y la Unión Europea lo que quieren es elecciones.
4. El gobierno está en su peor momento electoral desde la muerte de Chávez, pero son la minoría con mayor capacidad de movilización debido a sus redes clientelares. Muestran señales de apertura democrática pero solo hacia la derecha, con la que vienen coincidiendo en lo económico.
5. En el Gobierno-PSUV saben de esta situación, y saben que cualquier Alternativa que surja a su izquierda puede ocupar el espacio que ellos han venido dejando al desplazarse a la derecha.
6. La APR puede convertirse en esa Alternativa de izquierda, pero sólo a condición de trascender de lo electoral e involucrarse en las luchas populares (sin instrumentalizarlas). ¿Hay que ir a elecciones?, si, pero también hay que luchar.
7. Que esto ocurra tendrá que ver con el desarrollo de los propios debates internos de la APR y con el surgimiento en su interior de una corriente que agrupe a los que quieren luchar decididamente y con métodos que ganen la confianza de la gente.
8. Otros desarrollo interesante por la izquierda es el de la Unión Comunera, cuya estrategia ha sido la de acumular fuerza en el ámbito territorial sin enfrentarse directamente a las políticas neoliberales del gobierno.
9. Para cualquier fuerza política que se plantee participar en elecciones hay dos retos: vincularse con la gente y elevar sus niveles de organización y movilización (de lo que deben surgir nuevos liderazgos), y convencer a la gente de que votando puede generar algunos cambios.
