miércoles, 23 de junio de 2021

Razones para rechazar un suicidio político

 Las diferencias de un militante frente a la postulación de Acosta Carlez a la gobernación de Carabobo por factores de la APR.

Jeison Rondón. CRPP-APR Carabobo.

El cómo se pretende que una Alternativa Popular Revolucionaria, que deslindó del gobierno y su políticas liberales, pase a apoyar a un empresario con exactamente el mismo repertorio de propuestas antipopulares y antisocialistas, es algo que no puedo entender ni aceptar.


En las ultimas reuniones de la APR en Carabobo, algunos voceros regionales de organizaciones politicas nacionales, integrantes de la APR, han presentado su intención de apoyo a la candidatura de Luis F. Acosta Carlez a la gobernación de Carabobo; apoyo unilateral, por parte de estas individualidades, que se ha hecho público en los pasados días en medios de comunicación de la región. Tal situación es preocupante y exige un debate de altura a lo interno de la la APR que coloque en el centro los objetivos comunes de la táctica electoral de la APR y los principios del deslinde revolucionario respecto a las actuales políticas del gobierno, ejecutadas para favorecer los intereses de los capitalistas y en contra del pueblo trabajador.

Los argumentos, que a mí juicio carecen de sustento, en defensa de la postulación de quien fuera candidato de “Soluciones” (Claudio Fermín) en las pasadas elecciones del 6-D, son principalmente tres:


1. “Acosta Carlez es funcional para el deslinde de la APR, pues también deslindó de Maduro”:

Considerar como progresista todo deslinde respecto del gobierno pudiera conducir a abrazar las posturas de la derecha, o en todo caso de los renegados del socialismo, que coinciden todos entre sí, y coinciden con el gobierno mismo (que es lo importante que no se desea ver), en que el socialismo habría “fracasado” en Venezuela, y por lo tanto no habría más alternativa que retornar a las sendas trilladas del neoliberalismo que nuestro pueblo ya ha rechazado desde 1989. Porque tal consideración vislumbra una polaridad gobierno-oposición ya pasada, una visión caduca, ideológica, que impide comprender y desenmascarar la actual y verdadera polarización entre el pueblo trabajador que sufre la crisis y quienes, ya sea en base a sanciones internacionales o por medidas de gobierno, pretenden la defensa a ultranza de las tasas de ganancias y la fuga de capitales, hundiéndolo cada día más en la miseria. La contradicción hoy está entre el pueblo que padece y sufre y los burócratas, privatizadores, negociantes y entreguistas; entre las mayorías excluidas y los obscenos privilegios de pocos.

¿Y dónde se ubica entonces el tan alabado deslinde de Acosta Carlez? Pues del lado de quienes tras falsas contradicciones emprenden la defensa a capa y espada del orden del capital. Recordemos que el personaje hoy se autodefine empresario, notorio promotor de la empresa privada, de los paquetes de ajuste y de la desigual distribución de las riquezas.

Carlez fue el primer vocero público que abogó por un viraje restaurador del neoliberalismo. Mal puede ser el vocero de una Alternativa Popular antineoliberal, mal puede representar las aspiraciones de un movimiento antiprivatizador. En twitter del 24 de julio de 2018, menos de 2 meses antes del anuncio oficial del viraje liberal del gobierno, escribía:

Oiiiidoooo, Hay que colocar el precio de la gasolina a precio internacional, colocar el salario con referencia al dolar pero cancelarlo en bolívares. Suspender control de cambio y dejar que la oferta y la demanda ajusten los precios de los productos; ‘Equilibra la economía’” [Subrayado nuestro] (disponible en: https://twitter.com/luisfacostac/status/1021749476761980929).

Opinión complementada el día 30 de octubre, luego del anunció del plan de ajustes, en otro twitt en el que alaba la imposición de recetas neoliberales por parte de la versión china del FMI:

Oiiiiiidoooo: La solución a la crisis económica en Venezuela se la dió el representante Chino a Castro Soteldo cuando le respondió que su gobierno incentiva a la empresas privadas y que el 90% de las mismas en China son privadas.” (disponible en: https://twitter.com/luisfacostac/status/1057415472801570816).

¿En que consiste entonces el deslinde de quien no sólo aplaude las actuales medidas del gobierno, sino que las promovió y promueve públicamente? ¿Dónde está aquí la propuesta que diferencia a quién de quién? Este personaje es otro más de los que condenan a Maduro, el hombre, pero se desviven por ser ellos mismos Maduro, la política neoliberal y recolonizadora de estado.

A todo esto ¿Es acaso el objetivo de la APR una renovación gerencial de la burguesía? ¿Este tipo de “deslinde” es funcional para una revolución?

El cómo se pretende que una Alternativa Popular Revolucionaria, que deslindó del gobierno y su políticas liberales, pase a apoyar a un empresario con exactamente el mismo repertorio de propuestas antipopulares y antisocialistas, es algo que no puedo entender ni aceptar.


2. “Acosta Carles es muy conocido y atraería un aluvión de votos”:

Si el anterior argumento es incoherente, este raya directamente en el delirio. A Pruebas simples remito. En la elección pasada del 6 de diciembre, en el circuito que comprende el sur de Valencia y el municipio Libertador, la tarjeta de Soluciones, de Claudio Fermín, obtiene 3291 votos. Por su parte la APR/PCV, en el mismo circuito, con nombres nuevos, poco conocidos, con el desconocimiento de nuestros testigos, sin casi publicidad, sin medios de comunicación ni financiamiento, con fallas de organización electoral y en falta de un discurso único acordado dado a las premuras de la campaña, aún con todo esos inconvenientes, obtuvo una votación de 4180 votos.

¿Qué sentido político tiene entonces el que una coalición apoye a un candidato que ella misma derrotó en las pasadas elecciones? Definitivamente lo desconozco El que se este proponiendo su candidatura hoy en el seno de la APR es una alarmante advertencia de lo profundamente distanciados que podemos llegar a estar del sentimiento popular, de lo increíblemente retrasados que pueden ser los debates alejados de las masas. La APR nació para presentarle una Alternativa real al pueblo venezolano, no para ser la papelera de reciclaje de la vieja politiquería.


3. “Acosta sumará a la APR un publico crítico que no podemos sumar de otra forma”:

Después de lo anterior este último punto cae por su propio peso. La APR dio un primer pequeño pero acertado paso, logrando colarse en la escena política como un elemento a tomar en cuenta, con su propio diputado en la AN (cuando el gobierno había prometido que los revolucionarios no obtendrían representación alguna) y llegando a abarcar en lugares tan importantes como Puerto Cabello cerca del 10% del electorado. Carlez, por su parte, dió en esa misma fecha el último de una serie de tropiezos que caracterizan su irremediable declinar político (gobernador, candidato a la reelección derrotado, candidato a diputado derrotado, seguiría en esa lógica candidato a concejal derrotado). No hay punto de comparación entre el primer brillo de una Alternativa y la caída libre de un figurín.

¿Se desea acaso renunciar a lo obtenido por el propio esfuerzo para “capitalizar” el sustento político del señalado personaje?

Se dice que la suma de dos minorías se acerca más a ser mayoría. Pero en política 2 más 2 no necesariamente dan 4. ¿Qué mensaje se quiere dar a quienes decidieron optar por una Alternativa Revolucionaria? ¿Las bases, que ayer se motivaron para mostrar una opción distinta a los neoliberales, aceptarán mañana apoyar a un neoliberal que (nunca estará de más repetirlo) ellos mismos derrotaron en diciembre? ¿Se pretende acaso que los convocados por la tarjeta de Claudio Fermín, perpetuo derechista, pasarán mecánicamente, en bloque, a votar por la tarjeta del Partido Comunista?

Que debe alcanzarse a las variadas y polifacéticas capas de la sociedad”, “que se requiere formar el más amplio consenso para el avance popular”, y otras cosas por el estilo se dicen. ¿Pero y acaso no hemos dado ya el primer gran paso de una construcción de las bases populares por una Alternativa propia? ¿Acaso se pretende superar las dificultades de la construcción política con el sólo sortilegio de un “nombre” con “llegada”, llegada ya negada por los votos y la historia?

Los revolucionarios no creemos en soluciones mágicas ni podemos aceptar que se sacrifique el denodado trabajo cotidiano de nuestros camaradas por la aventura de un nombre rimbombante.

En definitiva:

La candidatura de Acosta Carlez es una acción sin ningún fundamento político, que puede llegar a ser la irreparable muerte política de la APR. Porque más allá de una tarjeta tal hecho anuncia un divorcio insalvable respecto al pueblo y sus aspiraciones, a la vez que una vergonzosa y vergonzante renuncia de los propios principios.

Jeison Rondón, como militante de la APR en Carabobo, muestro mi total disconformidad con tal propuesta, la cual resulta inaceptable bajo todo punto de vista. Considero que el Congreso Fundacional de la APR ha estado llamado a ser el espacio de acuerdo mínimo programático en base al cual pasar a esta discusión, hoy tan negativamente acelerada, sobre las candidaturas que deben impulsar tal acuerdo aún no discutido. No se entiende el mensaje político que da una coalición, que ya es de por sí una unidad de los diversos, al pretender postular candidatos ajenos a sí misma, que no comulgan con sus principios manifiestos y que bajo ningún concepto desean integrarse a su construcción política.

Los problemas de la unidad son muchos y profundos, pero lo que si podemos decir es que en todo escenario la unidad es con el pueblo.

Jeison Rondón. CRPP-APR Carabobo.