Amir Loreto.
La lucha de clases no acepta políticas vacilantes, mucho
menos si se trata de seleccionar un candidato para participar en cargos
de elección popular. Para ello es preciso tener una posición de
clase clara, tanto como el planteamiento de lo que
se aspira impulsar. Las posiciones vacilantes hacen aparición en medio de
debilidades de concepción política y de organización, causando que se
impongan salidas parecidas a las propuestas por la burguesía y – en el caso del Estado Carabobo- a las del
partido de gobierno.
